Cronología de lo inexistente
Nombrar lo que no existe es la tarea que la autora se propone con estos versos. Darle cuerpo a lo que solo vive en la mente, ese tropel de recuerdos, ideas, indagaciones inconscientes que nos definen. Porque estamos hechos de eso, de ecos y preguntas, y es ahí, en lo invisible, donde reside nuestra esencia efímera y a la vez perdurable. Los poemas nacen de la naturaleza, del cuerpo y del tiempo. Sin narración lineal, una sucesión de estados anímicos que van y vienen, contemplando la humanidad desde aquello que atormenta, apasiona y espanta, desde eso que llega a ser más real que el espacio físico que habitamos. Lo que el poema nombra deja de ser ausencia para prevalecer en quien lo lee como una segunda realidad, íntima y a la vez compartida.