Firmeza Verde Olivo
Pocas figuras en la historia contemporánea de Cuba han sido tan influyentes como Raúl Modesto Castro Ruz. Durante décadas, su nombre se pronunció en un susurro complementario al de su hermano mayor, el comandante en jefe Fidel Castro Ruz; sin embargo, reducir su biografía a la de una “sombra” sería un error de bulto que la historia ya se ha encargado de desmentir. A lo largo de noventa y cinco años, Raúl ha sido un joven rebelde forjado en la disciplina jesuita; un guerrillero que no dudó en interponer su cuerpo entre una pistola y su hermano; un constructor meticuloso de instituciones militares; un gobernante que reformó lo que parecía intocable; y un esposo y padre que encontró en la intimidad del hogar un refugio inquebrantable. El presente esfuerzo, de un colectivo de autores, está concebido como un homenaje en su aniversario noventa y cinco, No busca ofrecer una biografía, pretende, en cambio, realizar una aproximación a una vida fecunda, a las múltiples facetas del hombre que durante medio siglo fue el “número dos” de la Revolución Cubana y que, aún hoy, mantiene “el pie en el estribo”.