Castas arenas de la noche
La voz de Emilio Ballagas es la de un clásico de la poesía en nuestra lengua. Volvemos a ella en Castas arenas de la noche para encontrarnos con la impronta de un poeta auténtico. Ballagas fue labrando una obra tan íntima como capaz de vislumbrar la esencia última de lo humano. Reflejándose en el neorromanticismo y en la “poesía negrista”, en la poesía “pura” y en el tratamiento de temas católicos, es donde la obra de Emilio Ballagas es a plenitud. Volvemos a sus páginas para comprobar que ellas son quienes mejor enarbolan su mirada. Ballagas supo, como bien ha dicho Cira Romero, que el poema no constituía un capricho, sino que era la textura de una experiencia que solo se entrevé súbitamente, como el vuelo de un pájaro. Y si anudó una red para liberar la palabra, la audacia de su gesto tuvo el don de la ligereza, que es también la libertad creadora y el abismo recobrado. Castas arenas de la noche busca, en el reflejo nocturno, el espejo-poeta y ofrece al lector una imagen, para que encuentre la suya en esa honda superficie poética desde la que nos observa todavía el rostro inquieto y la mirada llameante de Emilio Ballagas.