Los perros bajo el naranjo
Cuatro muchachos encuentran en su amistad la familia que les falta. Sobreviven en los márgenes de una capital donde está prohibida la poesía. No tienen en común rasgos físicos, origen social ni preferencias sexuales, pero sí la lealtad a quienes escogieron como hermanos. Sus puntos de reunión favoritos son la orilla del mar y un taller abandonado. En el taller, un naranjo da sombra y refugio a otro tipo de seres marginados. Hay que leer atentamente estas páginas para encontrar las diferencias y similitudes entre los callejeros y los domésticos. Su hermandad secreta es un himno de esperanza cuando se viven tiempos sombríos. Los perros bajo el naranjo es una noveleta que puede ser entendida como metáfora o como crónica, pero siempre será un ejercicio admirable de síntesis y recursos estilísticos, en función de una historia memorable.